El levantamiento o desprendimiento del gel es uno de los problemas más comunes a los que se enfrentan tanto principiantes como manicuristas experimentadas. Analizamos los errores clave que provocan la pérdida de adherencia.
1. Tocar la piel o dejar restos de pterigio
Si el gel entra en contacto con la cutícula o los pliegues laterales, a medida que la uña crezca se creará inevitablemente una bolsa de aire. Mantén siempre una distancia mínima (aprox. 0.5 mm) de la piel y limpia a fondo la zona de la cutícula.
2. Desengrasado insuficiente y omitir el primer
Los restos de grasa natural o polvo de limado son los peores enemigos de la adherencia. Utiliza deshidratadores de buena calidad y no olvides aplicar primer sin ácido para asegurar el agarre.
3. Falta de una base elástica de acople
Los geles constructores rígidos no tienen la flexibilidad de la uña natural. Sin una capa fina frotada de base rubber elástica, el gel duro terminará separándose de la uña flexible.
4. Polimerización incompleta
Una lámpara con poca potencia o una capa demasiado gruesa de gel pigmentado hacen que el material se cure solo por encima, quedando blando en el interior. Cura siempre durante al menos 60 segundos y revisa el estado de los diodos.
¡Evitar estos cuatro errores te garantizará una manicura intacta y sin desprendimientos durante 3 a 4 semanas!


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